3. Sobre la seguridad en el correo electrónico

El correo electrónico es una de las vías más importantes de transmisión de virus, ya que no garantiza el origen del envío, hecho que conlleva algunos riesgos inherentes, como el posible acceso al contenido del correo por parte de terceros, la suplantación del remitente o el propio envío de virus. Para utilizarlo corriendo los riesgos mínimos es recomendable:


No ejecutar directamente los ficheros anexos, es mucho más seguro extraerlos previamente a un directorio del ordenador.


En caso de recibir correos no solicitados es recomendable confirmar el envío con el remitente o borrar el mensaje directamente. Nunca debe abrirse aunque provenga de un remitente conocido.


No participar en correos encadenados. Existe un gran número de correos que contienen falsas noticias acerca de virus. Las casas comerciales y centros de alerta legítimos tienen como norma redirigir a servidores web donde dan información de forma fiable y detallan los acciones a tomar. No deben reenviarse correos indiscriminadamente.


Activar el modo texto en el cliente de correo.


El correo electrónico no es una forma segura de comunicación, especialmente a través de Internet. La información altamente confidencial debe enviarse siempre cifrada.


Desconfiar de mensajes en los que la identidad del remitente haya sido alterada u ocultada, correos basura (mensajes masivos no solicitados), mensajes en cadena.